Por: j. c. el 20/10/2010 Esta fragancia de Dior no tiene nada que ver con la original Farenheit clasica, ya se puede leer desde el principo que es Farenheit 32 que es la temperatura donde el agua se transforma en hielo.
Es más sutil y fresco que Farenheit con el que solo comparte la madera del Vetiver pero en este caso sin ser un vetiver terroso, sus notas son bastante simples pues abre sobre aldehidos y flor de Azahar para continuar en el camino de la madera de Vetiver y finalizar con vainilla y unas notas llamadas solares, esto le confiere el ser un oriental fesco, objetivamente las notas de aldehidos y solares me parecen totalmente de laboratorio, siendo perceptibles como muy naturales la flor del naranjo, el vetiver y la vainilla que juegan muy bien entre si creando momentos muy placenteros olfativamente hablando, sobre mi experiencia personal dire que es una fragancia que navega muy bien entre la mañana y la tarde (más por la tarde) pero que desde luego nunca me jugo un papel importante en la noche y no creo que en esa parte del tiempo tenga sus mejores momentos, excepto para personas que la percepcion de las fraganias suaves sea donde mejor se encuentren, pero lo cierto es que en ambientes enrarecidos de mucha gente y frente a otras fragancias se queda un poco disminuida a partir de las 22.00 horas. Pero que eso no lo desmerece nada y es una fragancia estupenda en tanto se use en sus momentos claves y en hombres nada transnochadores con un perfil romantico.
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